Rapaz infante mocoso
deseoso de despertar,
mirando correr tiempo
sin conocerse en verdad,
temeroso de un futuro,
entrometido y locuaz,
inocente entre comillas,
sinvergüenza de verdad.
Vaga solo por la calle,
vaga entre la realidad,
vaga idea de conciencia,
le falta la integridad,
mas nada se le entromete
nada le impide voltear
mirarle el trasero a una chica
sentirse hombre de verdad.
"Tan pendejo y tan chiquito"
así los educan mal
hoy parece no ser nada
pero algún día crecerá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comentar no le hace mal a nadie... o si?