- Voy al baño.
- Voy a rellenar los vasos.
Se fueron. Y en esa pausa dentro de la junta pensé en llamarte. Tuve la irresistible necesidad de escuchar tu voz y saber cómo estabas.
Saqué el celular.
Me detuve.
Me dí cuenta de que aún no te conozco.
Por lo tanto, tú no existes.
< Dan Hernández >
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